miércoles 8 de febrero de 2012


"Ven a mí
con tu dulce luz
alma de diamante
Y aunque el sol
se nuble después
sos alma de diamante
Cielo o piel
silencio o verdad
sos alma de diamante..."

viernes 11 de noviembre de 2011

Tina (Martín Lamandía)

Me declaro
cómplice
de tu asalto
al almuerzo.

Los gatos
te pervierten,
y entre las moscas
sos una película
de terror.

Ladrás
y decís
tanto.

Te declaro
campeona
de la amistad
y te adelanto
mi humilde
premio;
eternidad
en las estrofas
de estos
versos.

Porque a veces,
ya te extraño.

(Martín Lamandía - Bahía Blanca, 10 de noviembre de 2011)
Su blog  es:  http://cuchadelperro.blogspot.com/

viernes 7 de octubre de 2011

NOS JUNTAMOS A BEBER, A GUITARREAR, LEER TEXTOS, PRESENCIAR LAS GUARRADAS PÚETICAS DEL "HABEAS CORPUS" Y VER PINTAR EN VIVO AL BUCHU SANDOVAL, EXPONER, O LO QUE DESEEN HACER EN TERMINOS DE ARTE Y GOCE.
MILTON LOPEZ PRESETNA CON SU EDITOR GONZALO LEDESMA SU LIBRO "iMPRESO EN PAPEL VEGETAL", Editado en La propia cartonera, Montevideo, uruguay.
Y PARA QUE SOBREVIVAN A TANTO ARTE, VINTAGE PROPONE QUE SE HARTEN DE COMER NUESTRAS PROMOS: TACOS A LO FRIDA, BRUSCHETTAS DANTESCAS, FUENTAZA ARTLIANA DE PAPAS FRITAS, REGADO A LO CHAVELA CON DR. LEMON CON TEQUILA O VODKA.



En VINTAGE: URQUIZA 614.  ESTE VIERNES, A PARTIR DE LAS 20 HS.


Y en este marco, HABEAS CORPUS, DESPUÉS DE LAS 22 HS. LOS ESPERAMOS!!!  

martes 27 de septiembre de 2011

HABEAS CORPUS

En el marco deL FESTIVAL DE POESÍA LATINOAMERICANA de bolsillo, este jueves 29 a las 19:30 hs (Cine Teatro Plaza) estaremos con nuevas guarradas puéticas!!



HABEAS CORPVSPoemas de Catulo, Horacio, Marcial, Claudiano y Ausonio(versiones libres, en español bahiense)Gabriela Marrón y Elena Bonora


Recomendamos no concurrir con criaturitas a nuestra presentación o, en todo caso, llevarlos equipados de mp3 y auriculares (cosa que no nos escuchen, eh!). 

También, ese día habrá feria de editoriales + proyección de videos.Y luego de nuestra presentación pervertida bilingüe, podrán escuchar a Osvaldo Costiglia, Fabián Alberdi y Daniel Samoilovich.

Todas las actividades son libres y gratuitas.

VÉNGANSE, CHE!





sábado 24 de septiembre de 2011

FESTIVAL DE POESÍA LATINOAMERICANA de bolsillo

BAHÍA BLANCA: 27, 28 Y 29 DE SEPTIEMBRE: 




Martes 27, 19:30 hs, Cine Teatro Plaza

Feria de Editoriales + proyección de videos

Leen Carolina Pellejero, Germán Arens y José Ángel Pepe Cuevas

Miércoles 28, de 17:00 a 19:30 hs – Playón de la UNS, 

Av. Alem  1253


Música en vivo + poetas Sub-30

Leen Valeria Tentoni, Alejandra Larrosa, Nicolás Guglielmetti, 



Milton López, Matías Matarazzo, Lucía Bianco y Matías Moscardi

Jueves 29, 19:30 hs – Cine Teatro Plaza

Feria de Editoriales + proyección de videos

HABEAS CORPVS

Poemas de Catulo, Horacio, Marcial, Claudiano y Ausonio
(versiones libres, en español bahiense)
Gabriela Marrón y Elena Bonora


Leen Osvaldo Costiglia, Fabián Alberdi y Daniel Samoilovich

Todas las actividades son libres y gratuitas.



Gabinete de Política y Planificación Cultural - Instituto Cultural Bahía Blanca, 
integrado por Sergio Raimondi, Marcelo Díaz y Guillermo Goicochea





martes 23 de agosto de 2011

A quien corresponda - Martín Lamandía


Bahía Blanca, 22 de agosto de 2011.

Vas a madurar
el
café con leche,
tarde.

Y en el expreso de Oriente
te vas a preguntar
si tus dedos
ya no conmueven,
peor;
si alguna vez
lo hicieron.

También
vas a abrigar
para siempre
ese instante
de semana lluviosa
con la frazada
que vierte
en estrofas
el sol,
cuando lo provocan.

Vas a velar
a la vida
con un rasguido
de la brisa
tímida
de otro amor.


Y vas a escribir
que el viento es dócil
si uno sabe soplar,
y que el anhelo
de ladrarle
es un ramo de flores
que hoy
ronca
en el fondo
del mar.



Martín Lamandía
http://cuchadelperro.blogspot.com




viernes 19 de agosto de 2011

Un poco de Kerouac

«Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.» 

(En el camino, 1957) 




No hubo telegrama hoy
Sólo más hojas
cayeron. 


Borracho como un búho,
escribiendo cartas
bajo la tormenta


Todo el día
usando un gorro
eso no estaba en mi cabeza


Cruzando un campo de fútbol
volviendo a casa del trabajo
el solitario hombre de negocios


Chasquea tus dedos
detén el mundo
la lluvia se acrecienta.


Anochece
demasiado oscuro para leer la página
demasiado frío.


Persiguiéndose entre ellos
mis gatos se detienen
cuando truena.


Luminoso gusano
durmiendo en esta flor -
tu luz está encendida.

                                 
Crepúsculo,

niño aplastando dientes de león              
con un palo.  
                                       


Amarillas flores del amanecer
pensando en
los borrachos de México


Solo, en viejos
ropajes, saboreando el vino
bajo la luna


La luna
es un
limón ciego


Antiguo antiguo mundo
- faldas apretadas
en el auto nuevo


Ah!, ¿a quién le importa?
Haré lo que quiera
liar otro porro.


El sueño de Dios
es sólo
un sueño


Escuchando a los pájaros usando
diferentes voces, perdiendo
mi perspectiva de la Historia

(Libro de jaikus, 1959)





lunes 8 de agosto de 2011

Mejor la vida - Breton



Mejor la vida que esos prismas sin espesor incluso si los colores son más puros
Mejor que esa hora siempre cubierta que esos terribles coches de llamas frías
Que esas piedras demasiado maduras
Mejor este corazón de navaja sevillana
Que ese charco de murmullos
Y que esa tela blanca que canta al mismo tiempo en el aire y la tierra
Que esa bendición nupcial que reúne mi frente con la frente de la vanidad total
Mejor la vida

Mejor la vida con sus sábanas conjuratorias
Sus cicatrices de evasiones
Mejor la vida mejor este vitral sobre mi tumba
La vida de la presencia sólo de la presencia
En la que una voz dice ¿Estás allí? Y en la que otra responde ¿Estás allí?
Por desgracia no estoy allí
Y sin embargo aún cuando le hiciésemos el juego a lo que hacemos morir
Mejor la vida

Mejor la vida mejor la vida Infancia venerable
La cinta que sale de un faquir
Se asemeja al borde metálico del mundo
Por más que el sol no sea sino una ruina
Por poco que el cuerpo de la mujer se le parezca
Sueñas contemplando a lo largo la trayectoria
O simplemente cerrando los ojos ante la adorable tormenta que se llama tu mano
Mejor la vida

Mejor la vida con sus salas de espera
Cuando sabemos que nunca se nos hará entrar
Mejor la vida que esos establecimientos termales
Cuyo servicio es asegurado por collares
Mejor la vida desfavorable y larga
Aún cuando los libros se cerrasen aquí en los estantes menos suaves
Y cuando allá hiciese mejor tiempo que el mejor de todos hiciese un tiempo libre sí
Mejor la vida



Mejor la vida como fondo de menosprecio
De esta cabeza suficientemente hermosa
Como el antídoto de esa perfección que invoca y teme
La vida maquillaje de Dios
La vida como un pasaporte virgen
Una pequeña ciudad como Pont-à-Mousson
Y como todo ya se ha expresado a sí mismo
Mejor la vida



André Breton
Traducción de Miguel Ángel Frontán

sábado 6 de agosto de 2011

La verdad es la única realidad






Del otro lado de la reja está la realidad, de


este lado de la reja también está

la realidad; la única irreal

es la reja; la libertad es real aunque no se sabe

bien

si pertenece al mundo de los vivos, al

mundo de los muertos, al mundo de las

fantasías o al mundo de la vigilia, al de la

explotación o de la producción.

Los sueños, sueños son; los recuerdos, aquel

cuerpo, ese vaso de vino, el amor y

las flaquezas del amor, por supuesto, forman

parte de la realidad; un disparo en
la noche, en la frente de estos hermanos, de estos

hijos, aquellos

gritos irreales de dolor real de los torturados en

el angelus eterno y siniestro en una brigada de

policía

cualquiera

son parte de la memoria, no suponen

necesariamente el presente, pero pertenecen a

la realidad. La única aparente

es la reja cuadriculando el cielo, el canto

perdido de un preso, ladrón o combatiente, la voz

fusilada, resucitada al tercer día en un vuelo

inmenso cubriendo la Patagonia

porque las

masacres, las redenciones, pertenecen a la realidad,
como

la esperanza rescatada de la pólvora, de la inocencia

estival: son la realidad, como el coraje y la convalecencia

del miedo, ese aire que se resiste a volver después del peligro

como los designios de todo un pueblo que marcha hacia la victoria

o hacia la muerte, que tropieza, que aprende a defenderse, a rescatar lo suyo,

su realidad.

Aunque parezca a veces una mentira, la única

mentira no es siquiera la traición, es

simplemente una reja que no pertenece a la realidad.

Paco Urondo

Cárcel de Villa Devoto, 1973.







sábado 9 de julio de 2011

No soy de aquí ni soy de allá
no tengo edad ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad.


sábado 18 de junio de 2011

Tenías que ser mujer



Si a Valentina le hubieran dicho que su vida iba a desmoronarse de la manera en que ocurrió no lo habría creído.  Jamás.

Una noche, Roque, su marido desde hacía 20 años le anunció lo inimaginable: había solicitado un crédito para sacarse las bolsas de los ojos Sí. Para hacerse la estética. Ella pensó en sus tetas como pasas de uva, en esos colgajos, y riendo le dijo a Roque que tal vez esas bolsas descartadas bien podrían ser utilizadas como relleno mamario. Si Adán había cedido una costilla para que surgiera Eva, bueno, no resultaba tan inaudito algo así. Pero su marido ni siquiera sonrió.

_ Estoy hablando en serio, le dijo.

Y Valentina preguntó:

_ ¿Otro crédito? ¿Y el crédito que pensábamos pedir para arreglar la casa?

_ Eso puede esperar. Le contestó Roque, mientras se acomodaba el casco masajeador del cuero cabelludo sobre su ya inexistente cuero cabelludo.

Y Roque se operó. Y a los pocos días de la operación le dijo que se iba. 
Argumentó una crisis existencial, que necesitaba estar solo, que se sentía aburrido de todo, que hacía años que no era feliz.  Valentina trató de convencerlo del efecto retardado de la anestesia, que seguro eso le había hecho mal. Pero su marido fue terminante.

_ Es por un tiempo, necesito tiempo, necesito saber qué necesito. Necesito encontrarme de nuevo.

Y se fue yendo con los ojos como los de un egipcio, porque todavía no le habían sacado los puntos. Y también le pareció a Valentina que se iba de perfil como en un fresco egipcio, cargando un bolsón con su ropa y el casco masajeador del cuero cabelludo.

Valentina reflexionó y decidió ser comprensiva, porque quién no tenía derecho a una crisis existencial ¡Por favor!... Con tantas crisis dando vueltas como virus… La crisis del petróleo,  la crisis del campo, la crisis del agua, la crisis de la edad media, la crisis de nervios de su mamá…

Y se dedicó, mientras tanto, a alimentar la culpa como siempre. Años de colegio católico habían logrado su propósito.

_ ¡Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa!

Y se golpeaba el pecho a latigazos en forma de puño. Y mientras  alimentaba su gran culpa se olvidaba de comer y se iba haciendo cada vez más chiquitita, más arrugada, más pálida, más etérea, más cadavérica, casi transparente. Como una buena Penélope, se dedicó a esperar. Esperó y esperó y esperó. Y tejió, con los colores que tanto le gustaban a Roque, bufandas, guantes, ponchos, cubrecamas, almohadones, gorritos, tapices, agarraderas, carpetitas, fundas para celulares...

De vez en cuando aparecía Roque para llevarse algo: un televisor, si total tenían dos, el dvd, porque ella no miraba películas, un dentífrico, que justo le habían cerrado el súper, una linterna, la caja de herramientas, una silla, dos sillas, un placard, el auto… Y mientras la casa se iba haciendo cada vez más grande con el vacío, Valentina, entre flete y flete, preguntaba:

_ Roque… ¿Cuándo vas a volver?

Y Roque respondía:

_ No sé, tal vez vuelva, tal vez no. No estoy seguro pero creo que sí, que probablemente vuelva. El tiempo lo dirá… Ah, y no me presiones, que es peor.

Y mientras Valentina esperaba y tejía, se desangraba en preguntas. ¿En qué había fallado para que él no fuera feliz? ¿Qué había hecho mal? Entonces recordó lo que él le había venido diciendo desde toda, toda la eternidad, desde el principio de los tiempos:

_¡No te metas en lo mío! No me preguntes todo el tiempo qué hago ¡No me invadas! ¡No me ahogues! Dejame tranquilo. Correte que lo resuelvo yo. No es así, estás equivocada. Sos una inútil. No servís ni para coger  ¡No podés  ser más pelotuda! ¿Para qué me voy a molestar en explicarte si nunca entendés nada? Callate la boca.  No te hagás la víctima conmigo que apenas te toqué. No exagerés. ¡Qué ganas de cagarte a palos cuando te hacés la idiota! Date vuelta y dame el culo ¡Qué mustio que lo tenés! ¿Te duele? Bancátela, así te acostumbrás, vas a ver que en un tiempito no te duele más.

¡Claro! ¡Como para que no se fuera!  ¿Cómo había aguantado tanto tiempo a su lado si todo lo hacía mal, si no servía para nada? Ella no se merecía a un tipo como Roque, un ganador como él, un líder de sindicato, con ese carisma, con esa galantería caballerosa hacia el resto de las damas,  con ese halo de centro del mundo, de rey de la creación ¡Un león, Roque, un verdadero león! Un ser imprescindible, necesario, tan especial, tan único… Cómo no iba a tener derecho a hacerse la estética en los ojos, pobre Roque, e internarse después en Hair Recovery para un implante capilar… Cómo no iba a tener derecho a estar solo para poder reencontrarse, si se había perdido… ¡Y seguro que gracias a ella se había perdido, tan descuidada como siempre!

Pero Roque no volvió nunca más. Su crisis existencial tenía nombre: Magalí, grandes tetas,  culo enorme, poco cerebro pero quince años menos en su haber. Se enteró por casualidad y como suele suceder, fue la última en descubrirlo porque ya todos sabían que Magalí estaba presente en la vida de Roque desde mucho tiempo antes de que se alejara de su hogar.

Y Valentina pensó en ella: demasiada edad, demasiada expectativa, demasiada cana, demasiada ilusión, demasiado sacrificio, demasiado llanto, demasiado colesterol, demasiados triglicéridos, demasiados golpes, demasiada nicotina, demasiado pasado, demasiado recuerdo, demasiada memoria, demasiado cansancio, demasiadas pastillas para dormir.

Y un día, de tanto achicarse pensó que ya podía entrar en el frasquito y poner la tapa para no volver a salir.

Y a punto de meterse  recordó repentinamente cómo su papá le gritaba cuando era chica:

_ ¡Ay, nena, qué tarada sos! ¡Tenías que ser mujer!

Cómo su hermano le gritaba:

_ !Ay, nena, qué tarada sos! ¡Tenías que ser mina!

Cómo su madre decía en un suspiro:

_ Qué le vamos a hacer, nena, somos mujeres... 

Y entonces Valentina tomó el frasquito, lo  miró y lo tiró a la basura. Después buscó el nudito del tejido que conformaba su mundo, lo desanudó y se fue destejiendo despacito, destejiéndose ella misma hasta que sólo quedaron sus manos. Y ahí arrancó de nuevo, se empezó a tejer de nuevo, hasta completarse, hasta ser entera nuevamente, con sus propios colores, los colores que siempre le habían gustado y que nunca se había animado a usar. 

Y una vez completa, abrió la puerta y salió a nacer, se parió y se fue a vivir la vida por primera vez.
Elena Bonora (abril, 2011) 


Texto leído en EL PELADERO,  Bahía Blanca, en el evento: 

MUJERES AL BORDE. HAPPENING POR LA TOMA DE CONCIENCIA FRENTE A LA VIOLENCIA DE GÉNERO, el 1 de mayo de 2011.


jueves 16 de junio de 2011

Navajas, el matador. Hoy, estreno!!


Estreno HOMENAJE A JORGE D. GARCILAZO:

"NAVAJAS,EL MATADOR"(corto)

Dirección: Miguel Campetella.

-Producción: José Campetella-

Guión: Jorge D. Garcilazo.

Con la actuación de Agustín Meschini, Jorge Bedini, Cristina Cantamutto, Sandra Guidazio, Mario Eriksen,  Alan Polanco, entre otros.



ENTRADA LIBRE Y GRATUITA.

El Tablado- Chiclana 453
Hoy, 16/06/11,  21 hs. 

martes 14 de junio de 2011

Montotos al acecho



Los montotos son seres temerarios, fantasmales y monstruosos que habitan en las casas abandonadas de Bahía Blanca y zonas aledañas. Dicen los que saben que el montoto originario vino a parar a estos lares junto a la primera familia de inmigrantes transilvanenses. Pero hay quien cuenta que nació en Villa Mitre, durante una noche de truco cuando todos, cansados de mentir a los demás, empezaron a mentirse a sí mismos. Y que fue entonces cuando adquirió entidad y aura propia, escapando hacia la oscuridad de los terrenos baldíos y de las almas acongojadas. Sin embargo, investigaciones recientes desmienten esta última versión argumentando que se trata de una falacia ya que los hombres siempre se han macaneado a sí mismos y que esta actitud sólo ha dado lugar a la mitomanía desde tiempos inmemoriales.

Montoto es su denominación habitual. En sectores periféricos se lo suele llamar Chupalegrín. En el microcentro bahiense responde, cuando quiere, al nombre de Tito.

Nadie puede describir con exactitud a estos seres. Algunos dicen que son muy parecidos a los mogwais cantoneses devenidos en gremlins joedanteanos pero otros aseguran que adquieren formas disímiles de acuerdo al estado de nutrición, humor, nivel de alcohol en la sangre, cantidad de canas o calidad de tintura que tenga el infeliz elegido al momento del ataque. Sin embargo, las formas de pequeño reptil bípedo de ojos rasgados y de cucaracha risueña con ocho antenas mantienen los dos primeros puestos en el ranking de las encuestas.

Se nutren, en especial, de la tristeza de humanos solitarios. En las noches de media luna abandonan sus escondrijos e invaden sitios donde reinan el pedo triste, la catarsis, el llanto consecuente, la baja autoestima y la personalidad múltiple. En las siestas de enero se acuestan junto a mujeres que han sido abandonadas recientemente y susurran con crueldad los piropos más soeces.

El montoto ataca solo y de improviso. Cuando la víctima lo ve, abre la boca y desorbita sus ojos tratando de gritar, usualmente, ¡uy, un monstruo! Es ahí que aprovecha el ente para besarla e introducir por su boca un vestigio infinitesimal de su alma que viene a ser, por supuesto, un todo de la misma. Luego se aleja raudo y se esconde en su guarida por un tiempo, ya que después de cada posesión efectiva le nacen como veinte montotitos a los que cuida con todo primor.

Síntomas habituales que permiten diagnosticar una posesión montota:

Olvidos recurrentes, potenciación del ánimo original de la víctima: alegría inusitada, profunda melancolía, terquedad irrenunciable, egoísmo desproporcionado son algunos de los síntomas típicos de posesión. Cuando son reiteradas generan exacerbación del sentido estético, abuso de la adjetivación, bizarrismo y escritura poética imperdonable.

Quien ha sido poseído por un montoto no vuelve a ser el mismo. Los exorcismos habituales logran echarlo del cuerpo del poseso pero no quitan las secuelas inevitables que este bicho repugnante deja: tendencia a la megalomanía, delirio de persecución, pasión irresistible y desbordante por las galletitas de agua, verborragia insoportable o mudez súbita.

Recomedaciones para lidiar con un montoto:

Es difícil espantarlos. Una vez que hacen posta se instalan en los lugares más insospechados: cajones de recuerdos, fotos, tarjetitas de cumpleaños, chats con desconocidos, tapices guajiros, paquetes vencidos de arroz integral, etc.

Es conveniente curar los rincones donde duermen y se agazapan, listos como pulgas para saltar sobre su próxima víctima. Quemar sándalo, incienso y mirra en partes iguales no sirve de mucho. Si se agrega a la pócima humeante de un puchero vegetariano unos cabitos de perejil, dorados a la luz de veintitrés velitas azules, el resultado es más efectivo. Es necesario colar el puchero y enfriar el caldo en un recipiente de acero inoxidable. Cuando el líquido está a temperatura ambiente se lo debe verter en un frasco de vidrio con pico rociador y guardar en el botiquín del baño durante diez días y quince noches. Una vez finalizado el período de asentamiento del brebaje, éste se rocía en las áreas contaminadas con barbijo puesto y actitud optimista, al grito de ¡mandate a mudar, bicho de mierda! De cualquier manera, a no ilusionarse. Un montoto se debilita por unas horas, huye en busca de otro escondrijo pero nunca ha de morir. Nunca ha de morir.

Dicen los que saben que la única forma de eliminarlos para siempre consiste en aniquilar al primero que irrumpió en estas pampas, ése que vino con los transilvanenses. Pero ni los que dicen saber saben, en realidad, qué se ha de hacer una vez que pueda ser capturado. Confían, como suelen hacerlo tantos hombres de cómoda voluntad, en la llegada de un salvador. Un caballero andante, ocurrente, el iluminado del siglo, que sepa apresar al bicho en cuestión, reventarlo como corresponde y así descangallar a toda su descendencia, que se hará polvo en un santiamén, supuestamente.

Esperemos sentados, porque dicen por ahí que todavía no nació el redentor corajudo. Mientras tanto, no queda otra que lidiar con los montotos y refrenar un poco nuestra vocación por la tristeza, importante alimento de estos seres malditos.

Elena Bonora
(2009)

Che



Yo tuve un hermano.
No nos vimos nunca
pero no importaba.
Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.
No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

JULIO CORTÁZAR

(octubre de 1967)