sábado 6 de agosto de 2011


La verdad es la única realidad






Del otro lado de la reja está la realidad, de


este lado de la reja también está

la realidad; la única irreal

es la reja; la libertad es real aunque no se sabe

bien

si pertenece al mundo de los vivos, al

mundo de los muertos, al mundo de las

fantasías o al mundo de la vigilia, al de la

explotación o de la producción.

Los sueños, sueños son; los recuerdos, aquel

cuerpo, ese vaso de vino, el amor y

las flaquezas del amor, por supuesto, forman

parte de la realidad; un disparo en
la noche, en la frente de estos hermanos, de estos

hijos, aquellos

gritos irreales de dolor real de los torturados en

el angelus eterno y siniestro en una brigada de

policía

cualquiera

son parte de la memoria, no suponen

necesariamente el presente, pero pertenecen a

la realidad. La única aparente

es la reja cuadriculando el cielo, el canto

perdido de un preso, ladrón o combatiente, la voz

fusilada, resucitada al tercer día en un vuelo

inmenso cubriendo la Patagonia

porque las

masacres, las redenciones, pertenecen a la realidad,
como

la esperanza rescatada de la pólvora, de la inocencia

estival: son la realidad, como el coraje y la convalecencia

del miedo, ese aire que se resiste a volver después del peligro

como los designios de todo un pueblo que marcha hacia la victoria

o hacia la muerte, que tropieza, que aprende a defenderse, a rescatar lo suyo,

su realidad.

Aunque parezca a veces una mentira, la única

mentira no es siquiera la traición, es

simplemente una reja que no pertenece a la realidad.

Paco Urondo

Cárcel de Villa Devoto, 1973.







1 comentarios:

Anónimo dijo...

Thanks for spreading the word about this.