viernes 19 de agosto de 2011


Un poco de Kerouac

«Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.» 

(En el camino, 1957) 




No hubo telegrama hoy
Sólo más hojas
cayeron. 


Borracho como un búho,
escribiendo cartas
bajo la tormenta


Todo el día
usando un gorro
eso no estaba en mi cabeza


Cruzando un campo de fútbol
volviendo a casa del trabajo
el solitario hombre de negocios


Chasquea tus dedos
detén el mundo
la lluvia se acrecienta.


Anochece
demasiado oscuro para leer la página
demasiado frío.


Persiguiéndose entre ellos
mis gatos se detienen
cuando truena.


Luminoso gusano
durmiendo en esta flor -
tu luz está encendida.

                                 
Crepúsculo,

niño aplastando dientes de león              
con un palo.  
                                       


Amarillas flores del amanecer
pensando en
los borrachos de México


Solo, en viejos
ropajes, saboreando el vino
bajo la luna


La luna
es un
limón ciego


Antiguo antiguo mundo
- faldas apretadas
en el auto nuevo


Ah!, ¿a quién le importa?
Haré lo que quiera
liar otro porro.


El sueño de Dios
es sólo
un sueño


Escuchando a los pájaros usando
diferentes voces, perdiendo
mi perspectiva de la Historia

(Libro de jaikus, 1959)